En este apartado de nuestro blog, pretendemos orientar a través de diversos artículos que resuenan con lo que nos van informando a nosotras. Se trata de escritos de otras personas, algunos canalizados, otros sencillamente extraídos de autores que están en el estudio de la metafísica o de las experiencias personales de otras personas que están en este camino de llamas gemelas o camino hacia su propio Ser. Esperamos que sean orientativos. Recordad también que el discernimiento es esencial y que cada uno resuena con un tipo de información diferente, por tanto, todo lo que exponemos en cualquier sección de nuestro blog no es la verdad de todo el mundo, sino aquello que en nosotras resuena y vibra, aquello que consideramos nuestra verdad.


miércoles, 11 de febrero de 2015

RELACIONES DIVINAS VERSUS RELACIONES DE CODEPENDENCIA

Algo en qué pensar....
En un momento en el que me observo, me doy cuenta de que una pregunta surge, una gran pregunta que creo que muchos pueden aplicarse a sí mismos.
¿Por qué quieres tener una llama gemela? ¿Por qué quieres saber quién es tu llama gemela? ¿Por qué crees que es una persona en concreto? ¿Qué te lleva a pensar que esa persona es tu llama gemela si ésta no te ha reconocido como tal?
¿En algún momento te has planteado el hecho de que no tengas una llama gemela encarnada en este plano? ¿Qué sientes si te lo planteas? ¿Qué es lo que te mueve a creer que esa persona va a llegar a tu vida o te va a reconocer en algún momento? ¿Qué es lo que esperas de esa unión?

Es importante que nos lo planteemos porque en el origen de todas estas preguntas hallaremos la clave de todo lo que aún tenemos que sanar o entender de nosotros mismos. Cuando digo sanar, me refiero a observar la emoción que hay ahí, el pensamiento y la creencia que nos está llevando a buscar a nuestra otra mitad, a esperarla, a desear la unión en pareja con ella.
Cabe esperar que si aún estamos experimentando la vida desde la carencia afectiva, o desde la creencia de que una pareja nos va a rescatar de nuestros miedos, o desde la creencia de que seremos felices sólo cuando estemos con esa persona ideal y especial que es nuestra llama gemela, sólo hallaremos experiencias que nos recuerden nuestras creencias, nos las reafirmen, nos las hagan ver una y otra vez. 

Por eso es de vital importancia explorarnos, saber de dónde parte el anhelo de la unión con la llama, cual es el origen de nuestro deseo de ser reconocido por el otro, de ser amado, cuál es el verdadero motivo de nuestra búsqueda, o de nuestra espera.

Me consta que algunas personas llegan a paralizar sus vidas de una manera inconsciente, esperando que su llama gemela acabe su experiencia de vida con otra pareja para unirse a ellas, o esperando a que ésta se dé cuenta de que tienen una misión conjunta que es muy importante, aunque realmente esto esté ocultando el motivo real de su ansiedad, sentirse amadas, casarse, cumplir con lo que el ego tiene catalogado como relación romántica.

Bien, la necesidad y la carencia son los motores principales que mueven a la mayoría de personas que están en los procesos de llama gemela, o cualquier relación tradicional o convencional.

Yo misma he experimentado todo esto, y doy fe de que nadie se libra de estar en una fase egoica en algún momento del proceso de unión con su otra mitad.
Sin embargo, es esencial tomar conciencia de ello para salir de esa fase, es primordial ser el observador de uno mismo, de nuestros pensamientos, de nuestras emociones, y desvelarnos a nosotros mismos cuáles son las creencias que nos estancan y limitan.

Sé muy bien que todo esto escuece y que no es agradable decirlo, pero es necesario que empecemos ya a ser maduros emocionalmente, a reconocer la pataleta del ego, a discernir entre lo que nuestro Ser nos está mostrando y lo que el ego está representando para que caigamos de nuevo en el viejo paradigma de las relaciones basadas en lo mental.

En el futuro, las relaciones se basarán en las conexiones del corazón, en todos los casos, parejas, amigos, compañeros, en una manifestación del amor incondicional hacia todo y hacia todos. Por ese motivo hablaremos de relaciones divinas, no de relaciones románticas.

Hasta que no dejemos atrás el antiguo paradigma de las relaciones basadas en la sexualidad, la afinidad mental y los programas del inconsciente, no pasaremos al siguiente nivel, camino de las relaciones basadas en el alma, el ser y el amor incondicional, desde el centro de nuestra alma, el corazón.

Y ahora vamos a preguntarnos si tenemos llama gemela o no, si deseamos una pareja que nos rescate emocionalmente, o económicamente o no, si nos sentimos víctimas del proceso y de la vida o no, si nos sentimos rescatadores de nuestra supuesta llama a la que perseguimos para “ayudarla” a reconocernos y a crecer espiritualmente, o no, pues si preguntarnos todo esto duele, ya sabremos que el ego reacciona, y si las respuestas desagradan, también y cuando el ego reacciona nos muestra el síntoma de aquello que tenemos que sanar.

Es importante partir de nosotros mismos hacia el exterior, mirarnos, vernos, sentirnos, amarnos, comprendernos, pues si nos centramos en el otro, el camino será más tortuoso y complicado.
Es indispensable que nos planteemos la posibilidad de que la persona que creemos que es nuestra llama, no lo sea, que sea nuestro ego quien nos está impulsando en esa creencia, o tal vez, nuestro propio Ser esté mostrándonos a esta persona como una posible llama para que trabajemos ciertos aspectos en nuestro interior. Una vez más, hay que mirar hacia dentro, por mucho que creamos que ya hemos encontrado a la llama.

Doy fe de que la energía de la llama gemela puede manifestarse en múltiples formas, a través de una canción, a través de una frase escrita en la pared, a través de la mirada de un desconocido, e incluso, a través de una persona que llega a tu vida para ayudarte a descubrir tu capacidad de amar y a ayudarte a sanar algunos aspectos de tu ego que no lograbas ver tú solo, haciéndote de espejo, ofreciéndote amor en niveles muy elevados, pues es la energía de tu llama manifestándose a través de un ser humano en un acto maravilloso de amor incondicional. Esto puede durar un tiempo, incluso meses, pero siempre es temporal. Algunos llaman a estos casos catalizador, otros pre-llama, pues la conexión que se establece es de alma a alma y los aprendizajes son muy fuertes, algunos dolorosos, otros preciosos, dependiendo del punto en el que te encuentres...

Por lo tanto, hay muchas posibilidades de confusión a la hora de dedicir categóricamente quién es tu llama gemela encarnada. Otro asunto preocupante es la necesidad de ir a videntes, o sensitivos que nos digan si la persona en cuestión es nuestra llama gemela o no. Nadie, absolutamente nadie, puede decirte quién es tu llama, y si te afirman que sí pueden, se engañan a sí mismos, sólo creen que pueden, y eso puedo ocasionar mucho dolor y desorientación en el otro, que se suma a la creencia y genera una situación de contínuo sufrimiento y desesperación en el arduo camino de intentar que su supuesta llama se enamore de él/ella y la/lo reconozca.
Yo soy sensitiva, también puedo ver más allá de lo evidente, y puedo conectar con el campo cuántico de cualquiera, obtener la información que se me permita y compartirla con la persona en cuestión, y por ese motivo, sé, que no me dan ese tipo de respuesta, pues es como darle la solución de un problema a un niño, no permitiendo así que éste aprenda a resolverlo por sí solo.

Sólo tú podrás saber quién es tu llama gemela, pero en el momento oportuno y adecuado, descubriendo poco a poco tus sensaciones, leyendo las señales que se te van presentando, sintiendo la energía que te une a esa persona que crees que podría ser, pidiendo tal vez ayuda a tus guías o ángeles, conociéndote a ti mismo/a.

Hay algo que he aprendido de todo mi proceso, y es que si tienes una misión con tu llama gemela, si de veras la tienes, ésta aparecerá en el momento justo y adecuado en tu vida, sin que la busques, sin que la esperes, justo cuando tú estés listo para esa experiencia, nunca antes.

Si aparece y no puedes estar con ella y realmente es tu llama, deberás asumir que aún tienes que trabajar más en ti, conocerte más, sanar, liberar, depurar, y que tu llama ha aparecido en ese momento para darte el impulso que necesitabas, al igual que tú se lo habrás dado a él o ella. Si somos capaces de ser responsables de nuestros pensamientos y nuestras emociones, lograremos que el final sea la unión de ambos, pues sólo se da en ciertas circusntancias, cuando ya hemos llegado al punto cero.

El punto cero es aquel punto pactado entre ambas partes donde han de llegar para poder comenzar a desempeñar su función de manera conjunta. Existen parejas de llamas gemelas que están ayudando a otras almas avanzadas a comprender sus procesos, a sanarse, a amar incondicionalmente, pero antes de estar juntas en esa misión tuvieron que pasar también procesos complicados.



Por experiencia puedo decir que la energía que se despierta en este camino de reencuentro con la llama, es tan descomunal que puede asustar. Es incómoda y fuerte, te arrasa por completo, como si te envolviera un fuego abrasador que nace de lo más profundo de tu interior. Y sientes los chakras arder y expandirse fulminantemente hacia algo que no sabes qué es... Es ahí donde notas la energía de tu gemelo, donde sientes que no hay separación, ni distancia, ni ego, que pueda impedir esa conexión energética. Y esto sólo se despierta con tal potencia cuando estás ante tu llama gemela.
Nada es lo que parece...cuando pienses en tu supuesta llama gemela y en ese origen de donde viene tu deseo de unirte a ella sin que el apego te venza, sin que te duela o reaccione tu ego a la defensiva, estarás más cerca de la unión de lo que crees. Pero primero es primordial saber si tu relación con tu supuesta llama es de codependencia o es una relación libre y divina, pues eso podrá ayudarte a saber si estás frente a un catalizador/a o frente a tu gemelo. 
Las relaciones basadas en la codependencia suelen estar basadas en la necesidad de amar, de sentir, de estar acompañados, de tener un compañero o compañera de vida, o en el miedo a la soledad, o incluso pueden estar basadas en programaciones inconscientes que nacen de la necesidad de supervivencia del ser humano, ya sean dentro del ámbito emocional/sexual o del ámbito de la baja autoestima que sólo se compensa sintiendo a alguien que te hace vivir de forma especial, alguien a quien admiras y te hace sentir protegido, una figura maternal o paternal, un rescatador/a que busca rescatar a una víctima, confundiendo eso con el amor.

En realidad todo es amor, la pregunta es qué tipo de amor deseamos. Siempre que alguna persona me expresa su miedo a perder la oportunidad de tener a su llama gemela junto a ella, casarse, tener hijos, porque el tiempo pasa, les digo lo siguiente:

- ¿Tú qué es lo que deseas en una relación? Si quieres casarte y tener hijos, hazlo, pero no esperes eso de la llama gemela, busca a un alma gemela, alma afín, enamórate y vive el amor en ese nivel, no es nada malo, experiméntalo, todo es amor, pero si lo que deseas y anhelas es unirte a tu llama gemela, olvídate del viejo paradigma. Con la llama gemela nada es como lo conocemos, ni el amor se siente igual, ni la sexualidad, ni siquiera la vida es normal, pues todo va enfocado al servicio, a la ayuda, a compartir el amor hacia afuera, desde dentro, a ayudar a otros a sanar, con todo su potencial de amor incondicional. Las llamas gemelas no están aquí para ser parejas románticas, aunque puedan experimentar el romanticismo, sino para cumplir con un cometido, algo que está por encima del deseo de tener hijos o de casarse. Esto no quiere decir que no puedan hacerlo, sino que no es el propósito principal.

Sin embargo, todavía hay que deshacer creencias. 

La energia masculina debe sanar la opresión que se ha ejercido sobre sus emociones, de sus sentimientos, y la energía femenina la opresión sobre su potencial amoroso e intuitivo. Ambos, hombre y mujer, deben comprender su compenetración y sus funciones como almas, como energías, como seres humanos, para alcanzar el equilibrio natural, el equilibrio del amor, el verdadero amor que proviene de la fuente creadora y que todos llevamos dentro.

Pero en el campo de las llamas gemelas hay otro factor más, tu compañero/a llama también tiene que estar en ese punto cero para unirse a ti, y tiene su libre albedrío, puede decidir no desear vivir una relación de tanta responsabilidad, puede decidir vivir de otra manera. Así que hay que confiar, amar incondicionalmente y vivir desde dentro hacia afuera, sanando todo lo que ya no sirve, depurándonos, y siendo la presencia eterna de nuestro Ser en este mundo terrenal, sólo así, sabremos qué hacer en cada momento, incluso si tenemos que llevar a cabo la misión para la que vinimos sin nuestro complemento divino o llama gemela, pues todo es respetable y aceptable.
Siempre podemos encontrar a un alma gemela o afín con quien desplegar nuestras potencialidades sanadoras y que nos apoye en nuestra misión si nuestro gemelo no está preparado, o no desea hacerlo, pues la energía de la llama siempre encuentra el camino para ayudar a su amado o amada a desempeñar su función, ya sea en forma etérica, ya sea a través de otro ser humano.

Arael y Araham

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